Péptidos

Espray peptídico nasal: cómo se investiga la administración nasal de péptidos

Frasco con nebulizador nasal del set Focus

El espray nasal se conoce como forma de administrar preparados para la nariz, pero en la investigación farmacéutica tiene también un papel más amplio. La mucosa nasal está muy vascularizada, es fácilmente accesible y se encuentra en la proximidad inmediata de las vías que conectan la cavidad nasal con el sistema nervioso central. Por eso la administración nasal se investiga desde hace años como posible vía para péptidos y otras moléculas que se absorben con dificultad a través del tubo digestivo.

Eso no significa, sin embargo, que cualquier líquido peptídico colocado en un frasco con pulverizador se convierta automáticamente en un producto nasal fiable. En el caso de los péptidos, la formulación, la estabilidad y el control de la dosis son la parte central del problema.

¿Por qué la administración oral clásica de péptidos es exigente?

Los péptidos son cadenas de aminoácidos, de modo que el sistema digestivo los reconoce a menudo como material para degradar. El medio ácido del estómago y las enzimas proteolíticas pueden descomponerlos antes de que lleguen al torrente sanguíneo. Además, muchos péptidos son moléculas relativamente grandes e hidrófilas que atraviesan con dificultad las membranas celulares.

La administración inyectable evita esos obstáculos, pero es invasiva. Por eso se investigan vías alternativas: pulmonar, transdérmica, bucal, sublingual y nasal.

¿Qué ocurre en la mucosa nasal?

La cavidad nasal está revestida por una mucosa con gran número de vasos sanguíneos. Una molécula que se mantenga estable en la formulación y atraviese el epitelio puede llegar a la circulación sistémica. En las partes superiores de la nariz se encuentran además las vías olfatorias, mientras que el nervio trigémino aporta una conexión anatómica adicional entre la región nasal y el sistema nervioso central.

Sobre esa base se desarrolló el concepto de administración «nose-to-brain». Las investigaciones muestran que determinadas sustancias pueden utilizar, en las condiciones adecuadas, las vías olfatoria y trigeminal. Aun así, la eficiencia suele ser baja y variable, y buena parte de la cantidad administrada puede acabar en la faringe y ser deglutida.

Principales ventajas de la vía nasal

  • evita el paso por el estómago y el intestino;
  • evita el primer paso hepático para una parte de la sustancia absorbida;
  • contacto rápido con una mucosa bien vascularizada;
  • posibilidad de una administración no invasiva;
  • potencial investigador para el acceso al sistema nervioso central.

Estas ventajas describen el potencial de la vía de administración, no un efecto garantizado de un péptido concreto.

¿Por qué la administración real es más compleja de lo que parece?

Aclaramiento mucociliar

La nariz elimina partículas y secreciones sin descanso. Los cilios del epitelio desplazan el moco hacia la faringe, lo que acorta el tiempo de contacto de la formulación con la mucosa. Si el contacto es breve, la absorción también puede ser limitada.

Degradación enzimática

La mucosa nasal no es una membrana pasiva. En ella hay enzimas que pueden modificar o degradar los péptidos. La estabilidad en el frasco no es, por tanto, la única estabilidad importante: también cuenta lo que ocurre tras el contacto con el tejido.

Volumen y posición de la pulverización

La cavidad nasal admite una cantidad pequeña de líquido. Un volumen excesivo aumenta el goteo y la deglución, mientras que la forma del chorro, el tamaño de las gotas y la anatomía de la nariz influyen en el lugar de depósito. Una nariz congestionada, la inflamación de la mucosa y las diferencias anatómicas individuales alteran aún más el resultado.

pH, osmolalidad y excipientes

Un péptido puede ser químicamente inestable fuera de un intervalo de pH determinado. Por otra parte, la formulación debe resultar aceptable para la mucosa nasal. Los tampones, los conservantes y los promotores de la permeación pueden influir tanto en la estabilidad como en la tolerabilidad.

Precisión del pulverizador

Para la reproducibilidad importa cuánto líquido libera el dispositivo con cada pulsación y si esa cantidad cambia con el uso. Los datos de laboratorio obtenidos con un dispositivo de precisión no pueden trasladarse automáticamente a cualquier pulverizador comercial.

Ejemplos de la investigación sobre Semax y orexina-A

Semax se ha estudiado por vía intranasal en varios trabajos experimentales, incluidas investigaciones sobre cambios en los factores neurotróficos. La orexina-A se ha estudiado en personas con narcolepsia, donde pequeños estudios controlados registraron cambios en el sueño REM y en algunas tareas de atención. La administración nasal de orexina-A se ha investigado también en modelos animales de privación de sueño.

Es importante tener presente que se trata de sustancias concretas, formulaciones concretas y protocolos controlados. No constituyen una prueba de que la vía nasal sea igual de eficaz para todos los péptidos.

¿Por qué un set peptídico se compone de varias partes?

En algunos sets peptídicos de investigación, el componente activo, el disolvente correspondiente y el dispositivo de pulverización se presentan por separado. La razón es que los péptidos en forma seca pueden tener un perfil de estabilidad distinto que en solución, mientras que el dispositivo de administración cumple una función propia.

El complejo peptídico SORA Focus se presenta como un set con un vial que contiene la combinación de Semax, Pinealon, Orexina-A y Selank, un frasco de agua bacteriostática y un frasco vacío con pulverizador nasal. Esta descripción explica el contenido del set, pero no constituye una instrucción de preparación, dosificación o uso médico por cuenta propia.

Conclusión

La administración nasal es un área seria de la investigación farmacéutica, en especial para moléculas que se administran con dificultad por la vía oral clásica. Su potencial procede de una mucosa bien vascularizada y de la conexión anatómica de la nariz con el sistema nervioso. Las limitaciones son igual de importantes: un tiempo de permanencia corto, la degradación enzimática, el escaso volumen disponible, la variabilidad de los dispositivos y la necesidad de una formulación precisa.

Por eso la expresión «espray peptídico nasal» describe un formato de administración, pero por sí sola no confirma la biodisponibilidad, la eficacia ni la seguridad de un producto concreto.

Fuentes

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