Cuidado del cabello y caída

Caída del cabello después del parto

Toallas blancas dobladas y un cepillo de madera para el cabello

El aumento de la caída del cabello unos meses después del parto es uno de los cambios más frecuentes de ese periodo y, al mismo tiempo, uno de los menos anunciados. Sorprende a casi todas las mujeres a las que les ocurre. En dermatología se describe como efluvio telógeno posparto y, en su forma típica, se trata de un fenómeno pasajero.

Por qué ocurre

Para entender lo que sucede después del parto conviene saber cómo crece el cabello normalmente. Los folículos no están sincronizados: cada uno tiene su propio ritmo. En cada momento, alrededor del 85 al 90 por ciento de los folículos de la cabeza está en fase anágena de crecimiento y en torno al 10 al 15 por ciento en fase telógena de reposo, tras la cual el pelo cae. Gracias a esa falta de sincronía, perder a diario entre cincuenta y cien cabellos es normal y pasa inadvertido.

Durante el embarazo

Un nivel elevado de estrógenos prolonga la fase anágena. Los folículos que en circunstancias normales pasarían a reposo permanecen en fase de crecimiento. Por eso muchas mujeres notan en el segundo y el tercer trimestre que su cabello parece más denso y lleno y que casi no se cae. No es que haya crecido cabello nuevo: es que el antiguo no se ha ido.

Después del parto

El nivel de estrógenos cae bruscamente en los días siguientes al parto. Todos esos folículos que habían quedado «retenidos» pasan a la fase telógena, y lo hacen aproximadamente a la vez. Como la fase telógena dura de dos a tres meses, los cabellos empiezan a caer de forma masiva unos tres meses después del parto.

De ahí la impresión de dramatismo: mechones en la almohada, en el desagüe, en el cepillo. En realidad no se pierde más cabello del que se habría perdido a lo largo de todo el embarazo: se pierde en poco tiempo lo que se había aplazado.

Evolución típica

  • 2–4 meses después del parto – la caída comienza, a menudo de forma brusca
  • 4–6 meses – normalmente el periodo más marcado
  • 6–9 meses – la caída se calma poco a poco
  • hacia los 12 meses – en la mayoría de las mujeres la situación vuelve a la habitual

Los pelillos cortos y nuevos que aparecen en ese periodo a lo largo de la línea de la frente y en las sienes son señal de recuperación, aunque en el peinado resulten incómodos. Son la prueba de que los folículos están de nuevo en fase de crecimiento.

Qué ayuda y qué no

Lo fundamental que ayuda es el tiempo. En el efluvio posparto típico los folículos no están dañados: están en reposo y vuelven al ciclo por sí solos.

Algunas medidas prácticas reducen en ese periodo la carga adicional sobre el cabello:

  • Evitar coletas, moños y trenzas tirantes que tiren de la raíz
  • Desenredar con cuidado, desde las puntas hacia la raíz, con un peine de púas anchas
  • Reducir el calor: temperatura más baja del secador, menos plancha y rizador
  • Aplazar los tratamientos químicos hasta que la situación se calme
  • Lavar el cabello con regularidad; el lavado no provoca la caída, solo retira los cabellos que ya se habían desprendido
  • Cuidar la ingesta de proteínas y de hierro y la alimentación en conjunto, sobre todo durante la lactancia
  • Un corte que reduzca la longitud disminuye el peso y la carga mecánica

Lo que no ayuda: los tratamientos agresivos, cambiar de producto constantemente y esperar que un champú altere el curso de un ciclo determinado por las hormonas. El papel y el alcance de los productos de aclarado se describen en el texto sobre los champús contra la caída del cabello.

Precaución con los preparados durante la lactancia

Esta es una advertencia importante. Durante el embarazo y la lactancia, cualquier preparado que se aplique sobre la piel o se tome por vía oral debe consultarse antes con el médico. Eso vale para los medicamentos, para los suplementos y para los productos cosméticos, incluidos los sérums y ampollas para el cuero cabelludo y los preparados con péptidos. La decisión la toma el médico que conoce su situación, no el envase ni internet.

Cuándo acudir al médico

El efluvio posparto es habitual, pero no lo explica todo. Hablar con el médico está justificado si:

  • La caída dura más de un año o empeora en lugar de calmarse
  • Aparecen claros bien delimitados sin cabello; ese no es el patrón del efluvio, vea el texto sobre las alopecias
  • Hay enrojecimiento, descamación, dolor o picor en el cuero cabelludo
  • Junto a la caída aparecen cansancio marcado, palpitaciones o cambios de peso o de ánimo, posibles signos de un trastorno de la tiroides, que en el posparto es más frecuente de lo habitual
  • Hay sospecha de ferritina baja, sobre todo tras un parto con una pérdida de sangre importante

La tiroiditis posparto y el déficit de hierro son dos situaciones que en este periodo pasan fácilmente inadvertidas, porque sus síntomas se atribuyen al cansancio del recién nacido. Unos análisis de sangre básicos aclaran rápidamente el cuadro.

En resumen

  • Los estrógenos del embarazo prolongan la fase de crecimiento, por lo que el cabello parece más denso.
  • Tras el parto el nivel de estrógenos cae de golpe y los folículos pasan a la vez a la fase de reposo.
  • La caída empieza hacia el tercer mes y suele calmarse antes de que acabe el primer año.
  • Los folículos no están dañados: hace falta tiempo, no un tratamiento agresivo.
  • Durante la lactancia, consulte con el médico cualquier preparado.
  • Si la caída dura más de un año o aparecen claros, es necesaria una consulta.

El texto tiene carácter informativo y no constituye consejo médico. Durante el embarazo y la lactancia consulte siempre con su médico.

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